Crianza, Movimiento Consciente Expansivo

Lo que una madre “cree”, le llega a su hijo.

21/02/2016

Recuerdo el domingo en que Jorge Lorenzo acababa de ganar el Mundial de motoGP, mucha emoción había a mi alrededor.

Como yo soy muy curiosa me llamó la atención la pregunta que un periodista le hizo a su madre:

Periodista:

Señora usted que pensó cuando Jorge se subió a una moto con solo 4 años, ¿creía que iba a ser campeón del Mundo?

Me maravillé con la respuesta

Madre: (ella hizo una pausa, respiró hondo y contestó)

– Siiiiii, estaba segura y creía que eso era posible con solo 4 años.

Así empezamos a crear lo mejor para nuestros hijos. Acompañarles con respeto desde el principio. Sabiendo y confiando que esto es así desde dentro y que por supuesto no es necesario verbalizarlo, simplemente sentirlo sin importar lo que pasará de verdad, simplemente nos ponemos en lo mejor para él y para todos.

Cuando vemos a nuestros hijos con ojos de que PUEDEN ser, hacer y tener todo lo que ellos quieran y que nosotros estamos aquí para acompañarles desde el corazón y con la apertura necesaria para que eso suceda, creamos un campo de atracción hacia eso que tanto desean o quieren.

Esta manera de acompañarles es toda una aventura maravillosa para empezar a jugar y permitir que lo que ell@s nos comparten se pueda dar, imaginar juntos que eso ya es real, jugar a que eso que se está empezando a crear empiece a tener identidad. Así nosotros como madres y padres podemos apoyar cada idea, sueño o deseo por “loco” que parezca.

Pues ¿quieres somos nosotros para decirle a nuestr@s hij@s que eso que ell@s quieren no es viable o alcanzable?, si empezáramos a probar jugando “sin nuestros prejuicios” seguramente la respuesta nos sorprendería mucho.

La capacidad que tienen los niños para imaginar y sentir lo que ven a través del juego es algo de lo que podemos aprender los adultos e impregnarnos de vida y permitir que se puedan materializar nuestros sueños.

Nuestros hij@s creen que todo lo que decimos las madres y padres es verdad, así que, con esa información traslademos creencias potenciadoras a nuestros hij@s.

Incluso si me viene un pensamiento negativo, lo que hago es……. observo lo que acabo de pensar y lo modifico, me autoabrazo y me PERDONO por pensar eso (no puede, que irreal, eso no es posible, etc) hacia mis hij@s y en su lugar coloco otro pensamiento “creado conscientemente” en ese mismo momento, incluso si tengo la sensación de “no creer lo que me digo”, y así abro otra posibilidad sin que mi juicio interfiera en los deseos y sueños de mis hij@s.

Pruébalo a ver si te funciona, y me cuentas como te ha ido.

Juega, siente, ríe y sobre todo disfruta con tus hij@s.

Gracias, gracias, gracias por leerme.

 

 

 

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