Maternidad

Desde que parí en Acuario a mi primera hija, María, el 27 de Nov del 2005, pasaron tantas cosas en mí que siento la necesidad de compartir con otras mujeres todas estas experiencias que han enriquecido mi vida.

Cuando digo enriquecido quiero que se entienda “enriquecido”, ya que ha sido y sigue siendo para mí un aprendizaje constante de la vida el parir con consciencia, el acompañar a los bebes con conciencia, a entender la pareja desde otro sitio, a compartir y vivir sensaciones de las que normalmente nadie habla.

La Maternidad es para mí una de las puertas mas importantes de conciencia que he experimentado en mi vida, es como si saliera de mí un ser que no conocía, me refiero a la sombra, a la parte mas oscura de mí a mis sensaciones mas profundas y sobre todo a otra forma de estar en este mundo.

Cuando la maternidad se convierte en un camino de conciencia puedes transcender cualquier cosa, ya que empiezas a darte cuenta de, quién creías que eras  ya no esta, y a través de tus hijos ves a otra persona distinta que al principio no entiendes ni sabes de donde ha salido, eso me ha ido pasando a mí, y con algunas mujeres que he acompañado también han compartido lo mismo conmigo.

Es un regalo maravilloso que nos trae la vida y que mirado con amor y ,dándonos nuestro tiempo, para ver y entender nos transforma absolutamente y así van saliendo las verdaderas mujeres que somos y nos vamos mostrando al mundo tal y como somos, y no como nos dijeron que teníamos que ser.

En este momento nuestro compañer@, el hombre o mujer, también entra en un momento de reajuste que es acompañar esa transformación de la mujer que hasta ahora no había visto ni sentido, esto se reduce a las sensaciones de dependencia emocional a que todo lo que antes no nos afectaba ahora parece un MUNDO.

Recuerdo que mi llegada a casa con mi hija Maria, me dirigía a Dani con mucha tensión, como; TRAEME EL AGUA!!!  AHORA, YA!!!  nunca le había hablado así y él en ese momento tenía la capacidad de hacer una broma, DONDE ESTÁ MI MUJER? TE LA HAS COMIDO?  A mí me alentaba, y me hacía reducir mi tensión del amamantamiento ,y la disponibilidad total que me generaba esa sensación, ya que no era consciente de lo que me estaba pasando.

Ahora al verlo con distancia me doy cuenta que esa tensión aumentaba por que había en mí una contradicción muy grande, la alegría de amamantar a mi hija y la pérdida de libertad a la que estaba acostumbrada, y ya no existía.

Cuando nos tiramos a la Maternidad consciente nos damos cuenta de que el bebe y los hijos, son los espejos, mas fuerte que habíamos vivido o sentido hasta ese momento.

Nos podemos revisar, ver, aceptar desde la mujer que somos, y cuando aparece el bebe, eso cambia de manera RADICAL. Y verlo con amor, entendimiento y paz, normalmente se produce, después de una tiempo.

 

Gracias, gracias, gracias, por leerme.

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